La imagen que ilustra el cartel de esta nueva edición de la Mostra de Teatre d’Alcoi nace de una pulsión muy concreta por parte del creador, artista plástico y diseñador gráfico Assad Kassab: la necesidad de representar el movimiento constante que define al hecho escénico.

“He querido alejarme de una imagen estática para acercarme a una forma viva, inquieta, casi orgánica”, afirma el artista, que por segundo año consecutivo es el responsable de la imagen de la Feria de Artes Escénicas de la Comunitat Valenciana – Mostra de Teatre d’Alcoi.
La escultura está construida a partir de múltiples extremidades de muñecos ensambladas entre sí, formando una especie de cuerpo imposible que recuerda tanto a un erizo de mar como a una anémona. Esta acumulación de brazos y piernas genera una sensación de expansión en todas direcciones, como si cada parte quisiera ir más allá de sí misma. Mientras que el color azul unifica el conjunto y lo desplaza hacia un territorio simbólico: lo extraño, lo onírico, lo emocional. “Bajo esa capa de color, las extremidades pierden su individualidad y se convierten en puro gesto, en impulso”, explica Kassab.
Su interés primordial era “provocar la sensación de que todo está ocurriendo a la vez. Que cada extremidad parezca moverse simultáneamente, creando una vibración interna que transmite inquietud, curiosidad y búsqueda”. El resultado es una imagen que no se detiene, que no se resuelve, que invita a mirar más tiempo del habitual.


Porque, según el artista plástico, en esencia el teatro es eso: un espacio donde múltiples voces, cuerpos y direcciones conviven, se superponen y se contradicen. Un organismo vivo que nunca deja de transformarse. “Esta pieza intenta capturar, desde lo plástico, esa energía compartida”, concluye Kassab sobre su propuesta para ilustrar la XXXV Mostra de Teatre d’Alcoi.

